Explore "Memorias de un Vagón de Ferrocarril" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
Este hecho señala en mi biografía un nuevo rumbo importante. Al / siguiente día de la catástrofe, en la que hubo cinco personas muertas y / más de treinta heridas, una máquina que en socorro nuestro enviaron de / León, me trasladó, juntamente con Dos-Caras y otros compañeros que / conservaban sus rodajes sanos, a los talleres de Valladolid, ante los / cuales y a la intemperie estacionamos varias semanas, en tanto llegaba / nuestro momento de ser reparados. Yo recordaba haber visto años atrás, / en aquel sitio, una ringlera de coches enfermos; yo, que era mozo / sólido, los miré con desdén; parecíame imposible descender a semejante / postración; y ahora, al hallarme postrado como ellos, comprendí que el / plano descendente de mi vida empezaba.
En los quince días que duró mi convalecencia, mis / curanderos -- carpinteros, fontaneros, cristaleros, ebanistas, / electricistas, tapiceros, etc. -- infligiéronme crueles padecimientos. Las / averías y goteras de mi salud eran harto más serias de lo que yo / imaginaba; el choque había sido formidable, y aquel bárbaro esfuerzo con / que, a la vez, todas las unidades del convoy quisieron meterse, y como / enchufarse, unas en otras, tundió todo mi cuerpo. En un instante quedé / magullado, macerado, pero yo no lo sabía: los dolores empezaron después: / me molestaban los flancos, el piso, la techumbre; particularmente las / heridas de los balazos que recibí en el asalto del expreso de Hendaya, / se habían abierto con el furibundo golpazo y me hacían sufrir bastante. / A estos dolores localizados, añadíanse otros indecisos, generales y / profundos, que por su misma vaguedad la cirugía de taller no podía / combatir. Yo escuchaba discurrir a los carpinteros: unos decían que si / mi armazón padeció tanto fué porque mi maderamen, cortado antes de / sazón, presentaba hendeduras que disminuían su resistencia; el más viejo / aseguraba que el lugar menos firme de mi individuo era el comedio del / costado correspondiente al pasillo, y que motivaban tal debilidad varias / rodaduras de mi tablazón; enfermedad gravísima que nace en el tronco del / árbol y proviene de no haberse soldado completamente la capa de madera / de un año con la del año anterior. Estas explicaciones me descubrieron / que cierto vago desasosiego que de cuando en cuando me afligía y que yo / traía observado se agravaba con la humedad, no provenía de un error de / construcción, sino de mí mismo, de aquellos viejos árboles que me dieron / el ser, y era, de consiguiente, algo así como una mala herencia.