Explore "Memorias de un Vagón de Ferrocarril" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
Como los soldados en tiempo de guerra, los vagones estamos obligados a / socorrernos mutuamente en el peligro y a "cubrir" las bajas que los / choques, los descarrilamientos, los incendios o, sencillamente, la vejez / y el mucho uso, causan en los convoyes.
El choque, tristemente famoso, de Chinchilla, donde el correo de / Valencia y un mixto procedente de Cartagena se encontraron, y en el que / finaron su vida de trabajo once coches -- la mayoría de pasajeros -- , / diseminó una inquietud por toda nuestra red ferroviaria. Los talleres de / reparaciones restituyeron a la circulación algunos vagones; varios / trenes, que llamaré "clásicos" por integrarlos siempre las mismas / unidades, fueron descompuestos cumpliendo órdenes de la Dirección / General, y sus coches pasaron de unos convoyes a otros. Esta marejada / nos alcanzó a nosotros también, y de resultas el Barítono y yo tuvimos / que despedirnos de La Empresa, del Primer Actor y demás veteranos / camaradas de nuestra supuesta farándula, para entrar al servicio del / "correo-expreso" de Valencia, que sale de Madrid a las nueve y treinta y / cinco minutos de la noche.