Explore "La orgía perpetua, Flaubert y Madame Bovary" by Mario Vargas Llosa on Textopian. Read with annotations and highlights.
El 26 de diciembre de 1858, Flaubert le escribe a Mlle. Leroyer de Chantepie: «Un livre n'a jamais été pour moi qu'une maniere de vivre dans un milieu quelconque. Voilà ce qui explique mes hésitations, mes angoisses et ma lenteur». La frase resume maravillosamente el método flaubertiano: esa lenta, escrupulosa, sistemática, obsesiva, terca, documentada, fría y ardiente construcción de una historia. Igual que su poética, Gustave descubrió (inventó) su sistema de trabajo mientras escribía Madame Bovary; aunque sus textos anteriores le habían exigido esfuerzo y disciplina -sobre todo la primera Tentation-, sólo a partir de esta novela quedaría perfectamente definida esa suma de rutinas, manías, preocupaciones y ocupaciones que le permitían el máximo rendimiento.
Una manera de vivir en un medio dado: esa profunda compenetración con un «medio», para recrearlo verbalmente, es algo que Flaubert consigue mediante la entrega absoluta de su energía y de su tiempo, de su voluntad y de su inteligencia, a la tarea creativa. Unos meses después de la carta citada, usa la misma fórmula para explicar su trabajo a Mme. Jules Sandeau: «Un livre a toujours été pour moi une maniere spéciale de vivre, un moyen de me mettre dans un certain milieu» (Carta del 7 de agosto de 1859).