Explore "La orgía perpetua, Flaubert y Madame Bovary" by Mario Vargas Llosa on Textopian. Read with annotations and highlights.
No, los viajes, lecturas, consultas y verificaciones que hizo Flaubert para Madame Bovary no son tan importantes como los de sus obras posteriores, si se piensa por ejemplo en los mil quinientos libros que, se dice, leyó y anotó para Bouvard et Pécuchet. Pero también en la realización de este libro aparece ese aspecto fundamental del método flaubertiano: el saqueo consciente de la realidad real para la edificación de la realidad ficticia. Por ejemplo, para describir las lecturas infantiles de Emma, repasó los viejos libros de cuentos y de historia que él y sus hermanos habían leído de niños. Antes de iniciar los comicios agrícolas asistió, con papel y lápiz a la mano, a un evento de este tipo en el pueblo de Darnétal, y para la enfermedad del Ciego y el remedio que Homais le recomienda interrogó a Louis Bouilhet, que había sido estudiante de medicina, y le pidió que consultara a especialistas.
Asimismo, a fin de ser «verídico» en lo relativo al estrangulamiento económico de Emma por Lheureux, fue a Rouen para que un abogado y un notario lo instruyeran sobre pagarés, embargos, remates y amortizaciones. [16] En cambio, entre la muchedumbre de exégetas que disputan hace un siglo sobre los modelos de Tostes y de Yonville -nombres ficticios-, nadie ha podido probar que Flaubert viajara especialmente a trazar sus planos a alguno de los pueblos que se arrogan el (dudoso) privilegio de ser los escenarios de la novela.