Explore "Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe" by Octavio Paz on Textopian. Read with annotations and highlights.
Después de esta digresión podrá entenderse mejor la actitud de sor Juana y la verdadera significación del Neptuno alegórico. Ya señalé que en las primeras páginas de la explicación en prosa (Razón de la fábrica alegórica y aplicación de la fábula) sor Juana hace descender a Neptuno de Isis. Lo convierte así en una deidad egipcia. Había ciertas razones -unas de orden histórico y mitológico, otras internas e interesadas- para esta identificación. Bajo Ptolomeo Soter nació el culto sincretista de Osiris/Serapis. Ese culto fue propagado por los mercaderes y marineros egipcios por todos los puertos del Mediterráneo.91 La popularidad del culto de Serapis en los puertos explica que a veces fuese identificado con Poseidón y, más tarde, con Neptuno. Pero a sor Juana le interesaba sobre todo subrayar los nexos entre Neptuno y la sabiduría.
Para convertirlo en hijo de Isis se vale del mismo método de Sigüenza y Góngora, un método universalmente empleado por los mitólogos del Renacimiento y la Edad Barroca. Sor Juana señala que Cartario "equivoca" -o sea confunde, funde- a Minerva y a Isis. En verdad, las dos diosas son la misma que no es otra que aquella que los autores antiguos han nombrado con grandísima diversidad: Apuleyo la llama Rea, Venus, Diana, Belona, Ceres, Juno, Proserpina, Hécate y Ramnusia. Diódoro Século dice que Isis es la que llamaron Luna, Juno y Ceres; Macrobio opina que no es sino la Tierra, o la naturaleza de las cosas.