Explore "Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe" by Octavio Paz on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los poemas religiosos de sor Juana son pocos, apenas dieciséis: siete romances, cuatro glosas y cinco sonetos. No cuento un poemilla en latín y su traducción al español, dos versiones latinas de una décima ajena y una traducción al castellano de una plegaria. Menos de la mitad de los poemas de amor y una décima parte del conjunto de sus poemas. Un examen más atento revela que casi todos son composiciones de circunstancias: homenajes a un pintor que ha pintado una imagen de la Virgen o a un poeta que ha cantado su aparición en el cerro del Tepeyac, sonetos y glosas enviados a certámenes y concursos con temas devotos, un soneto "sacro" que es más bien de índole moral y, en fin, poemas escritos para ser recitados en ceremonias eclesiásticas (fiestas de la Encarnación, Navidad, San José, San Pedro). El poema en latín y las cuatro versiones son ejercicios. Así, quedan sólo tres poemas. Son tres romances de amor a Dios.
No fueron publicados en vida suya; Castoreña y Ursúa los incluyó entre los póstumos que formaron la Fama de 1700. Algunos críticos pretenden que estos tres romances fueron escritos después de 1690 y que anuncian la conversión de 1693. Afirmación imprudente: cualquiera que sea la fecha de esos poemas, debe repetirse que hasta 1692 sor Juana se mantuvo firme ante las presiones de Núñez de Miranda y los otros prelados que la conminaban para que abandonase las letras; en 1693 cedió y desde entonces hasta su muerte, poco después, no volvió a escribir una línea. Pero es indudable que los romances son suyos: tienen una relación muy estrecha con sus poemas de amor profano y también con sus ideas teológicas.