Explore "La silla del águila" by Carlos Fuentes on Textopian. Read with annotations and highlights.
Gracias por dejar que te hable de tú, María del Rosario. Es un regalo, sobre todo porque me compensa de la posición en la que me has colocado. Ya sé que es decisión del señor Presidente. Ya sé que a él, a través de ti, le debo estar hoy con escritorio en las oficinas del Ejecutivo. ¡Pero qué precio me haces pagar, mujer! ¡Tener que ver el día entero a Tácito de la Canal! Cuanto me dijiste de él se queda corto ante la tenebrosa realidad. Si lo soporto es sólo porque te amo y te agradezco tu solicitud para conmigo. Respeto, asimismo, tus razones. Mi primer puesto en la Administración Terán es muy cerca del Presidente, en la oficina que es como el corazón de la Primera Magistratura y a las órdenes del secretario de la Presidencia, Tácito de la Canal.
Debo disciplinarme y aceptar la diaria compañía de tan repugnante sujeto. Obedecerlo.