CAPÍTULO 22
PARTE IV
Conseja de familia
CAPÍTULO 22Visible text2 paragraphs
La curiosidad de los habitantes de la quinta de San Jacinto era grande, así a buena hora estaban en el salón esperando con impaciencia a Josesito, el cual no tardó mucho en llegar. Venía vestido y perfumado todavía con más esmero que en la memorable noche del baile del teatro de Vergara, en sus ojos se notaba la alegría, y su entusiasmo era tal, que equivocó los nombres al saludar, se tropezó con las sillas y muebles, y dejó caer un grueso paquete que traía debajo del brazo.
-Cálmate, cálmate -le dijo Arturo-, mira por dónde andas, saluda en regla; a mí me has llamado capitán y a Teresa le has dado el nombre de Florinda. Toma tu paquete, que sin duda contiene lo que le robaste anoche a ese infortunado don Pedro, siéntate y explícate con tranquilidad, y supongo que la lectura de los documentos te ha producido tal emoción que no aciertas…
