CAPÍTULO 1
PARTE V
Manos vivas y manos muertas
CAPÍTULO 1Visible text2 paragraphs
Imposible de convencerlo. Ese hombre tiene una cabeza de fierro. Dos horas he empleado en exponerle con toda claridad la situación política del país, los peligros que corren las instituciones liberales y hasta la independencia de la República. En los momentos en que tenemos ya dentro de nuestro territorio la guerra extranjera, lo primero que importa es la unión de todos los mexicanos y la conformidad y acuerdo de los partidos para hacer frente y presentarnos, siquiera moralmente fuertes ante nuestros enemigos exteriores, prescindiendo cada uno de sus exageraciones y haciendo el sacrificio del amor propio, sin ir a estrellarnos con exageraciones que han dado el resultado de dividir profundamente al partido liberal.
Verdad es que se necesita urgentemente dinero para la guerra, pero el medio que se ha escogido es el peor. Nadie querrá en estos momentos comprar ni aun a vil precio las fincas de manos muertas, porque en el instante que triunfase la reacción, se quedarían sin las fincas y sin el dinero, y el clero que ha protestado, a buen seguro que consintiera en pagarles ni un solo peso por vía de indemnización. Nuestros ricos egoístas, y que no se mueven si no es al impulso del miedo, nada querrán prestar con una hipoteca ilusoria que no podrían hacer efectiva ante nuestros tribunales; así, en vez de que el gobierno adquiera recursos con la publicación de la ley, se ha cerrado las puertas y se ha puesto ya en choque abierto con el clero y con la multitud de dependientes interesados en la conservación de los bienes y de los ricachos que pican de aristócratas y de creyentes fervorosos, porque sacan dinero del juzgado de Capellanías, cada vez que quieren, y sus haciendas y casas valen mucho menos de lo que deben. El día que se hiciera efectiva la redención de los capitales cumplidos, la mitad de los ricos de México que vemos muy orgullosos y contentos por las tardes en sus carruajes en el paseo de Bucareli se presentarían en quiebra, y la catástrofe pasaría de diez millones de pesos. Contra todos estos intereses está chochando el gobierno en estos críticos momentos, y en vez de tener auxilios y recursos no se ha granjeado más que enemigos.
