Explore "Historia de la compañía de Jesús en Nueva España" by Francisco Javier Alegre on Textopian. Read with annotations and highlights.
A pocos días pasó el padre, como había prometido, al pueblo de aquella nueva neófita en que había estado de espacio el año antes. Sus antiguos hijos en Jesucristo salieron a recibirle colmados de gozo, singularmente el viejo de quien hemos hablado antecedentemente, que besando al padre la mano le dijo con lágrimas: Muchos años ha que trato con españoles sin que hagan caso de mí: tú solo me estimaste, me socorriste con el santo bautismo, y me diste la mismo nombre. Yo practico lo que me has mandado y hago oración a Dios, y le doy voces cuando me veo solo por esos campos, pidiéndole de todo mi corazón que me perdone mis pecados y salve mi alma. Se logró que se estableciesen en Papatzquiaro algunos serranos que la hambre había obligado a bajar de sus picachos, y se dio alguna forma de gobierno político a esta población, que ha sido después la principal de los tepehuanes. Más dificultad costó la fundación de otro pueblo no muy distante. Había en su vecindad algunos salvajes los más fieros y desconfiados de toda la provincia, exhortábales el padre a que dejaran los bosques y las rocas y poblasen en sitio acomodado: después de muchos consejos, permanecían en su dureza, y hubieran permanecido largo tiempo, si una buena mujer, interrumpiendo al misionero, no les hubiera persuadido con sus voces e incitado con su ejemplo a la fundación de la nueva colonia, a que se dio principio a los 16 de julio con el nombre de Santa Catarina. Para el día próximo de Santiago Apóstol se dispuso un solemne bautismo de muchos párvulos y adultos, entre los cuales iba un cacique joven que había seguido al padre desde Guanacevi, distinguiéndose entre los demás catecúmenos, no tanto por su nobleza, por la gentil disposición de cuerpo y por las bellas prendas de su espíritu, como por un singular afecto al padre, y un extraordinario fervor. El padre Ramírez formó de él un catequista diligente, y un coadjutor fidelísimo de su ministerio apostólico. Predicaba a los suyos con una claridad y una vehemencia que el mismo padre admiraba, a sus exhortaciones, sostenidas de una vida ejemplar y de la autoridad que le daba entre ellos su nacimiento, contribuyeron mucho a la cristiandad, que se vio florecer muy presto en aquel pueblo. Sus padres, gentiles, atraídos con sus consejos, y de la estimación que se hacía de su hijo, determinaron alojarse en el mismo pueblo en que después fueron ejemplares cristianos.