Ulises criollo coverCAPÍTULO 102102
CAPÍTULO 102102

Otra sublevación

CAPÍTULO 102102Visible text2 paragraphs
Por más que deseaba no ocuparme de la política, los acontecimientos obligaban a la acción. Estaba preso el general Bernardo Reyes, quien, al fracasar en una intentona sediciosa, se rindió sin condiciones. Y ahora sobresaltaba al país la noticia de que Félix Díaz, sin más títulos que el de sobrino del Dictador, se declaraba rebelde apoderándose de la plaza de Veracruz, mediante el soborno de un par de regimientos. En grupo, Gustavo, Pino Suárez, González Garza, Urquidi y yo, visitamos a Madero. Llegamos a Chapultepec cuando se recibieron las noticias de la recuperación de la plaza tras de escasa resistencia y la entrega incondicional de los sublevados. Gran parte de la opinión atribuía la frecuencia de los levantamientos a la lenidad del Gobierno. Uno tras otro habían sido perdonados los rebeldes y se sentía la necesidad de un escarmiento. Ninguna oportunidad mejor que la que se presentaba para dejar caer todo el peso de la ley sobre un favorecido de la suerte desde su cuna y que notoriamente obraba por ambición y despecho. Cierto coronel joven, de toda nuestra confianza, se acercó a mí diciendo: «Procure influir en el ánimo del señor Madero; basta con que me encargue el traslado de los presos, en el camino bajo a Félix Díaz y lo fusilo; si no se procede una vez de esta manera, caerá el Gobierno y acabarán por hacer con Madero, inocente, lo que él no quiere hacer con los culpables. » «No cuente conmigo para eso» le dije, sonriendo. Pronto fijó en mí la atención el propio Madero. «Ya tengo premeditada mi venganza -afirmó. Aquí está el texto del manifiesto de Félix Díaz. Invita a la rebelión y promete una dictadura. Es -agregó- un manifiesto guatemalteco. una nueva tuxtepecanada. una ofensa al patriotismo de los mexicanos. sus propias palabras lo desprestigian. y lo acaban. ¿Para qué voy yo a mancharme matando a un hombre que así se suicida moralmente?. Por lo demás -añadió después de un instante de reflexión-, si el país es capaz de aceptar nuevas militaradas de ese género, entonces yo salgo sobrando. prefiero irme, a caer en lo que hemos censurado a nuestros antecesores. »
Bernardo Reyes (1850-1913), caricatura de El Ahuizote.