CAPÍTULO 11
PARTE XI
CAPÍTULO XI
CAPÍTULO 11Visible text2 paragraphs
«¿No me habré retrasado? - se dijo . No, probablemente no entrará en Moscú antes del mediodía.» Pedro no quiso detenerse a reflexionar en lo que iba a hacer; no pensó más que en actuar con la mayor rapidez posible.
Se había alisado el traje, tenía ya la pistola en la mano y se disponía a salir, cuando, por vez primera, se preguntó cómo llevaría el arma por la calle. Desde luego, en la mano no. Bajo el largo caftán le parecía también difícil ocultar una pistola tan grande. Tampoco podría disimularla colocándola en su cintura ni debajo de la silla del caballo. Además, tenia que llevarla descargada y había que contar con que necesitaba tiempo para cargarla.
