Diario Íntimo coverCapítulo 155
Capítulo 155

Parte 2: Cuaderno 2

CAPÍTULO 155

Capítulo 155Visible text2 paragraphs
Es una cosa que me extraña cómo puede haber personas a quienes no conmueva y agite y desazone la idea del aniquilamiento, que crean fríamente en él y vivan, o que vivan sin pensar que han de morir. ¿Serán de otra madera que yo? Yo mismo ¿habré sido de otra madera durante años? Y ni aún esto, porque si bien no he vuelto hasta ahora desde hace años a la emoción de la muerte en idea me ha acompañado siempre.
Voy a llevar una vida de interno pesar. Me atormenta la idea de que todo este rejuvenecimiento de fe no sea más que un cebo ilusorio que la naturaleza me pone para que viva. Se me ocurre la idea de que debo creer para vivir tranquilo en la esperanza, sea cual fuere luego la realidad y aunque tenga que hundirme en la nada. Otras veces me ocurre la satánica idea de que por este camino voy a acabar por desear perderme en Dios, aniquilarme con aniquilamiento panteístico, y que el Señor me lleva a ello. En todas estas ideas palpita la creencia en una providencia, sea que me ofrece cebo de ilusión para que no desespere y viva, sea que me lleve a conformarme con lo que temo. Y si hay una Providencia ¿por qué no ha de haber vida eterna? ¡Cuánto voy a tener que purgar esta blasfemia que he repetido tantas veces! Poseeré la verdad y no me dará su consuelo.