El carbonero-alcalde by Pedro Antonio de Alarcón

Explore "El carbonero-alcalde" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.

Pues he aquí que, en tales circunstancias, tuvo que cerrar sus puertas el matadero de Guadix, por falta de reses que matar. Vacas, bueyes, terneras, carneros, ovejas, cabras. ¡todos los ganados del territorio habían sido ya devorados por aquellos naciones, con más todos los jamones, espaldillas, pavos, pollos, gallinas, palomas y conejos caseros de la ciudad; pues nunca había visto a seres humanos comer tanta carnaza a todas horas!.

Las gentes del país, sobrias siempre a fuer de semiafricanas, seguían alimentándose con vegetales crudos, cocidos o fritos. ¡pero el Conquistador necesitaba carne, y carne fresca, y mucha, y pronto!.

Reading navigation