Explore "El carbonero-alcalde" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Pero las obras de fortificación se hallan terminadas y el armamento distribuido convenientemente.
Atienza ha mandado a Jacinto que vaya a su casa por un antiquísimo tambor, que sirve para las procesiones, para los toros y para pregonar los bandos.