Explore "El protoevangelio de Santiago" by Pierre Crépon on Textopian. Read with annotations and highlights.
1. Al día siguiente presentó sus ofrendas, diciendo para sí mismo: «Si el Señor mi Dios me es propicio, me concederá que vea la lámina [de oro] del [Sumo] Sacerdote». Y, una vez que hubo presentado sus ofrendas, fijó su mirada en la lámina [de oro] del [Sumo] Sacerdote, cuando éste ascendía al altar, y no notó mancha alguna en sí mismo. Y Joaquín dijo: «Ahora sé que el Señor me es propicio y que me ha perdonado todos mis pecados». Y descendió justificado del templo del Señor y regresó a su hogar.
2. Y los meses de Ana se cumplieron, y al noveno dio a luz. Y ella preguntó a la comadrona: «¿Qué he parido? ». Y la comadrona respondió: «Una niña». Y Ana repuso: «Mi alma se ha glorificado en este día». Y acostó a la niña a su lado. Y, transcurridos los días legales, Ana se lavó, dio el pecho a la niña y le dio el nombre de María.