CAPÍTULO 44
PARTE 2: SEGUNDA PARTE
CAPÍTULO 44
CAPÍTULO 44Visible text2 paragraphs
El jefe del Sonderkommando, el Sturmbannführer Kaltluft, había conseguido que el puesto de control le proporcionara cada noche un gráfico con la llegada de los convoyes del día siguiente. Así, Kaltluft podía dar instrucciones a sus subordinados por anticipado sobre el trabajo que debían realizar, en función del número de vagones y la cantidad de personas que se esperaba recibir. Según el país de procedencia del tren, se asignaba el Kommando auxiliar de prisioneros mas conveniente; se necesitaban peluqueros, escoltas, cargadores.
A Kaltluft no le gustaba la vida desordenada: no bebía y se enfadaba cuando sorprendía a sus subordinados en estado de embriaguez. Sólo una vez le habían visto alegre y animado. Estaba a punto de partir para reunirse con su familia para las fiestas de Pascua y ya estaba montado en el coche cuando llamó al Sturmführer Hahn y se puso a enseñarle fotografías de su hija, una niña de cara alargada y ojos grandes como los de su padre.
