Los bandidos de Río Frío coverCAPÍTULO 48
CAPÍTULO 48

PARTE II

Mártir de la patria

CAPÍTULO 48Visible text2 paragraphs
Al orden y prosperidad de los primeros meses, sucedió el desorden y la decadencia en los negocios. Relumbrón estaba no sólo disgustado, sino aburrido con sus dependientes y cómplices.
Don Moisés con todo y su baraja mágica, se había dejado desmontar por Juanito Roo, que le levantó de la mesa mil onzas en un día de campo en Tlalpan; los gastos de la partida de la Esquina del Colegio de Niñas, iban cada día en aumento, y pasaban ya tres meses sin que se hubiesen podido, por un pretexto o por otro, liquidar las cuentas. Así, las discusiones entre los dos socios eran cada vez más agrias, al grado de haberle amenazado don Moisés con una separación completa. El secreto de la baraja era suyo y él tenía bastante dinero con qué continuar la partida sin la ayuda de nadie.