CAPÍTULO 1
PARTE VI
De otro estrago hecho en Jerusalén, y cómo los idumeos se volvieron, y de la crueldad de los zelotes
CAPÍTULO 1Visible text2 paragraphs
Anano, pues, y Jesús, tal fin hubieron, como hemos arriba contado. Después de éstos, así los zelotes como los idumeos echábanse todos contra el pueblo, y mataban a todos cuantos hallaban; no menos que si fueran manadas de sucios animales, eran muertos doquiera que fuesen hallados; prendían a todos los mancebos nobles que podían haber, y poníamos en la cárcel muy bien atados, confiando ganar la amistad de algunos de ellos, difiriendo la muerte; pero con estas cosas ninguno se movía, antes todos deseaban la muerte por no levantarse contra su propia y común patria de todos: fueron todos azotados muy cruelísimamente antes de darles la muerte: fueron con las llagas y con los tormentos todos abiertos, y no pudiendo ya sostener mayor pena los cuerpos de éstos, eran a la postre degollados.
Los que de día prendían, de noche los encarcelaban, y• sacándoles de allí, si acaso acontecía que algunos muriesen, luego los echaban, por que los otros que quedaban atados tuviesen lugar.
