La región más transparente by Carlos Fuentes

Explore "La región más transparente" by Carlos Fuentes on Textopian. Read with annotations and highlights.

¿Previsto?. un buen día, gran recepción en la casona -¡aquellas mansardas que como un escudo hablaban a todos de rango, de gusto, de propiedad! - de las calles de Hamburgo, en honor del Marqués de Polavieja (los largos años de dulzura se agolpaban y ceñían, en los sentimientos implícitos de doña Lorenza, a ese minuto exacto); al siguiente, el exilio impuesto por la fidelidad. A doña Lorenza le había parecido una muestra de falta de altivez no acompañar a Don Porfirio hasta París [436] y vivir ahí, Joaquinito opinaba que toda esta lealtad era excesiva, y don Francisco citó algo sobre la virtud mediana optando por establecer a la familia en Nueva York: quedarían así satisfechos el deber y la prudencia. De las haciendas nadie se preocupó; el destierro, digámoslo en voz baja, es más bien la regla que la excepción, y solo el deber de encontrarse presente en las fiestas del Centenario [437] pudo privarme de las ceremonias de coronación de Jorge V e interrumpir mi delicioso séjour en Inglaterra. En Nueva York, ya tengo visto ese agradable piso situado en Park Avenue. Lorenza sabrá hacerse de amistades. Joaquinito -muchacho excéntrico- disfrutará los banquetes a caballo de los Vanderbilt y los veranos en Newport. Reflexionemos serenamente: de cualquier manera, la tormenta no tardará en amainar. Si Madero quiere permanecer en el poder, necesita seguir la obra de paz, consolidación y decencia del General Díaz; y si no lo logra, el regreso de Don Porfirio parece inevitable. ¿No lo dicen sus mismos enemigos? «Su vida privada es intachable. Como padre de familia, ha sabido dirigir con acierto la educación de sus hijos, como lo demuestran las grandes virtudes de sus hijas y la corrección, modestia y actividad de su hijo; como esposo, es un modelo, pues a su distinguida compañera la trata con todas las consideraciones y cariño que se merece.» ¿No es esta la tónica del México moderno? ¿Puede esta ejemplaridad sustituirse de la noche a la mañana? El magnífico edificio de la paz y el progreso [438] no puede ser destruido tan fácilmente; la revolución será una llamarada de petate [439]. Los empleados públicos saben que están mejor pagados que nunca y las familias de la clase media que están mejor alojadas y mejor alimentadas y vestidas que nunca [440]. De cualquier manera, el país no podrá prosperar sin su élite directiva. Esté quien esté a la cabeza del gobierno, poco a poco irán regresando los elementos que no en balde han sabido conducir a la Nación por las sendas del progreso material y la seriedad administrativa. Don Francisco formulaba listas en su cabeza, y se percataba con satisfacción de que no había en México más hombres que ellos. Y detrás de los hombres, los nombres, las firmas que atestiguaban el nivel de la Nación; don Francisco los saboreaba, eran como la manifestación tangible de una igualdad, del primer tuteo mexicano con el mundo:

436: fierros: monedas en general.

Reading navigation