La intolerancia

La intolerancia de José María de Pereda (1880)

Hasta que una turba de *gomosos* lo invade con gritos, bastones y chistes de mal gusto; el lector se retira sin violencia ni queja, pero un conocido que soporta estoicamente la algarabía le llama *muy intolerante* por haberse ido. En la segunda escena, un aburrido tertuliano de Zamora interrumpe animadas conversaciones con relatos inacabables e insignificantes —tres cuartos de hora para concluir que un señor de Logroño podría ser pariente de un tal Verduguillos—, y cuando los hartos le esquivan, son ellos los tachados de intolerantes. En la tercera, un embustero habitual atribuye a otros las anécdotas que en realidad le contaron a él, y al ser pillado en la inexactitud responde: *«Pues lo mismo da»*, para acusar acto seguido de intolerancia a quien le ha corregido. En la cuarta, un grupo de mujeres pasa la tarde despellejando a media sociedad con exquisita amabilidad, y cuando el interlocutor repite lo que sabe de una aludida —a petición expresa de ellas— le declaran *temible* e *intolerante*. Pereda eleva luego el ángulo de mira al terreno de la prensa y la polémica pública: quien publica sátiras contra ideas ajenas levanta clamor universal de intolerancia, mientras que los que tienen la mordacidad y la intolerancia por oficio profesional se presentan como paladines de la apertura. Finalmente, observa que el mote de *intolerante* se aplica casi siempre en cuestiones frívolas —bailes, *jiras*, cuadros vivos— y rara vez en asuntos de verdadera transcendencia, porque las frivolidades no resisten el análisis de un hombre de seso, y al no poder rebatirlo en buena lid, se le cuelga el sambenito como venganza. La conclusión del ensayo, expuesta con deliberada modestia de tertulia privada, es que la verdadera intolerancia pertenece a quienes imponen sus absurdos al prójimo y no soportan que este diga lo que le parece; mientras que los llamados intolerantes son simplemente hombres de criterio que ejercen el único derecho que les resta cuando no pueden o no quieren pelear: marcharse. El ensayo cierra con la satisfacción compartida de haber pasado un rato agradable sin murmurar de nadie, ironía que Pereda subraya con visible gusto.

By José María de Pereda · First published 1880 · Genre: Essay, Social Satire, Social Commentary · 5,971 words

First lines

(AL SEÑOR DON SINFOROSO QUINTANILLA)

Bien saben los que á usted y á mí nos conocen, que de este pecado no tenemos, gracias á Dios, que arrepentirnos.

What this Textopian page supports

La intolerancia is listed on Textopian as an essay by José María de Pereda, dated 1880 CE.

This source record anchors work identity, reading entry points, and catalog context for checking claims about the work.

Good citation fit

Discussion starters

Similar titles

Genres

Tags

literatura española · siglo XIX · realismo · novela · conflicto social · prejuicio · sociedad · drama · personajes complejos · relaciones humanas · crítica social · Cantabria

More by José María de Pereda